miércoles, 31 de octubre de 2007


"LAS OLAS"

Un niño se hizo un barquito de madera y salió a probarlo en el lago, pero sin darse cuenta, el barquito impulsado por un ligero viento fue más allá de su alcance.

Apenado corrió a pedir ayuda a un muchacho mayor, que se hallaba cerca, que le ayudara en su apuro.

Sin decir nada el muchacho empezó a levantar piedras y echarlas, al parecer en contra del barquito; el pequeño pensó que nunca tendría su bote otra vez y que el muchacho grandote se estaba burlando de él; hasta que se dio cuenta que en vez de tocar el bote cada piedra iba un poco más allá de este y originaba una pequeña ola que hacia retroceder el barco hasta la orilla.

Cada piedra estaba calculada y por último el juguete fue traído al alcance del niño pequeño, que quedó contento y agradecido con la posesión de su pequeño tesoro.

A veces ocurren cosas en nuestra vida que parecen desagradables, sin sentido ni plan y hasta nos parece que más nos hunde; pero si esperamos y tenemos confianza en Dios, nos daremos cuenta de que cada prueba, cada tribulación, es como una piedra arrojada sobre las quietas aguas de nuestra vida, que nos trae más cerca de nuestro objetivo.

el Señor es mi fuerza y mi escudo, mi corazón confía en él.
Mi corazón se alegra porque recibí su ayuda: por eso le daré gracias con mi canto. Salmos 28:7.


¿Que Harías para decir “te quiero” sin decirlo?

A un amigo mío llamado David, su hermano le dio un Automóvil como regalo.
Un día, cuando David salió de su oficina, un niño de la calle estaba caminando alrededor del brillante coche nuevo admirándolo.

- ¿Señor: Este es su coche? Le preguntó

David, afirma con la cabeza:

- “Mi hermano me lo regaló”

El niño estaba asombrado.

- Quiere decir que su hermano se lo regala y a usted no le costo nada? Vaya me gustaría… titubeo el niño.

- Desde luego - David sabía lo que el niño iba a decir - que le gustaría tener un hermano así.

Pero lo que el muchacho realmente dijo estremeció a David de pies a cabeza:

- Me gustaría prosiguió el niño: Poder ser un hermano así.

David miro al niño con asombro, e impulsivamente añadió:
- ¿Te gustaría dar una vuelta en mi auto?

- Ah sí, eso me encantaría!!!

Después de un corto paseo, el niño volteó y con los ojos chispeantes dijo:

- Señor… no le importaría que pasáramos frente a mi casa?

David sonrió. Creía saber lo que el muchacho quería. Quería enseñar a sus vecinos que podía llegar a su casa en un gran automóvil. Pero de nuevo, David estaba equivocado.

- Se puede detener donde están esos dos escalones? - pidió el niño.

Subió corriendo y en poco rato David oyó que regresaba, pero no venia rápido. Llevaba consigo a su hermanito lisiado. Lo sentó en el primer escalón, entonces le señaló hacia el coche.

- ¿Lo ves Juan?. Allá esta, tal como te lo dije, allá arriba, su hermano se lo regalo y a él no le costo ni un centavo, y algún día yo te voy a regalar uno igualito… entonces podrás ver por ti mismo todas las cosas bonitas de los escaparates, de las que he estado tratando de contarte.

David, bajó del coche y subió al muchacho enfermo al asiento delantero. El hermano mayor, con los ojos radiantes, se subió tras de él y los tres comenzaron un paseo memorable.

Ese día, David comprendió lo que Dios quería decir con: “Hay más dicha en dar… “

Sé feliz, Disfruta la vida, que es maravillosa aún con sus problemas.

RECUERDALO MUY BIEN: ¿Que Harías para decir “te quiero” sin decirlo?

lunes, 29 de octubre de 2007



No pierdas la fe

Una joven de 18 años soñaba con que su familia la acompañara a todos los eventos de la iglesia a la cual ella asistía, pero les era imposible; sin embargo, ella no se daba por vencida y todos los días le pedía a Dios en sus oraciones que le demostrara a su familia que El era lo más importante en cada una de sus vidas.

Le ofreció rosario y cualquier cosa por difícil que fuera, con el fin de encontrar el momento donde su familia y ella pudieran estar junto a El.

Un 28 de marzo del 2002, jueves santo, obligaban a la joven que fuera con su familia a la finca de paseo, por la semana santa.

Ella se rehusaba debido a que no quería faltar a la procesión donde iba a participar con el papel de la Virgen Dolorosa y realizar 150 antorchas con su grupo juvenil para distribuirlas en la procesión.

La madre enfadada, le prohibió a la joven todo, pero ella sin prestarle atención se negó.

Luego en la mañana todos parten hacia la finca excepto la joven que se quedó sola y contenta, porque estaría mas cerca de Dios y haría el papel de su madre en la noche del viernes.

Pero hubo una tragedia donde toda la familia reaccionó y se dio cuenta que estaba cometiendo un grave error.

Regresaron de emergencia cuando recibieron una llamada de que su casa estaba en llamas y la joven desesperada había perdido todo, desde sus libros, cama, ropa, todo y lo único que conservaba era el vestido con el cual representaría a la virgen en la noche del viernes santo.

Ella lloraba desconsolada por la tragedia; pero en su llanto, le dio las Gracias a Dios incansablemente, porque esa fue la medida que el tomó para hacer reaccionar a sus padres y hermanas y se dieran cuenta que El estaba presente.

De allí todos fueron juntos a la iglesia, acompañaron a la joven a la procesión y ella estuvo feliz de que Dios le cambiara su vida y renaciera una familia nueva que no le prohibiera asistir a ningún evento desde entonces.

Nunca pierdas la fe, pide, que lo mas fuerte es la oración, y Dios nunca dice no, solo busca la manera de que te des cuenta de las cosas por muy dolorosas que sean.

Bendiciones, es mi historia. Ahora tengo 21 años y soy catequista de confirmación. Cada vez me demuestra Jesús que nunca nos abandona.

Colaboración de Angélica A. Rodríguez P.
Panamá

viernes, 26 de octubre de 2007







CON DIOS EN BICICLETA

La vida es como andar en bicicleta.Te caes, solo si dejas de pedalear.

Al principio veía a Dios como el que me observaba, como un juez que llevaba cuenta de lo que hacía mal, como para ver si merecía el cielo o el infierno cuando muriera. Era como un presidente, reconocía su foto cuando la veía, pero realmente a Él no lo conocía. Pero luego reconocí a mi Amoroso Padre; parecía como si la vida fuera un viaje en bicicleta, pero era una bici de dos plazas, y
noté que Dios viajaba atrás y me ayudaba a pedalear.
No sé cuando sucedió, no me di cuenta cuando fue, que Él sugirió que cambiáramos lugares, lo que sí se es que mi vida no ha sido la misma desde entonces. Mi vida con Dios es muy emocionante. Cuando yo tenía el control, yo sabía a dónde iba. Era un tanto aburrido, pero predecible. Era la distancia más
corta entre dos puntos. Pero cuando Él tomó el liderazgo, Él conocía otros caminos, caminos diferentes, hermosos, por las montañas, a través de lugares con paisajes, velocidades increíbles. Lo único que podía hacer era sostenerme; aunque pareciera una
locura, Él sólo me decía: ¡Pedalea!". Me preocupaba y ansiosamente le
preguntaba, "¿A dónde me llevas?". Él sólo sonreía y no me contestaba, así que comencé a confiar en Él.Me olvidé de mi aburrida vida y comencé una aventura, y cuando yo decía "estoy asustado". Él se inclinaba un poco para atrás y tocaba mi mano. Él me llevó a conocer gente con dones, dones de sanidad
y aceptación, de gozo. Ellos me dieron esos dones para llevarlos en mi viaje; nuestro viaje, de Dios y mío.
Y allá íbamos otra vez. Él me dijo: "Comparte estos dones, dalos a la gente, son sobrepeso, mucho peso extra". Y así lo hice... a la gente que conocimos, encontré que en el dar yo recibía y mi carga era ligera. Él sabía como doblar para dar vueltas cerradas, brincar para librar obstáculos llenos de piedras, inclusive volar para evitar horribles caminos.
Y ahora estoy aprendiendo a callar y pedalear por los más extraños lugares.
Estoy aprendiendo a disfrutar de la vista y de la suave brisa en mi cara y
sobre todo de la increíble y deliciosa compañía de mi Dios. Y cuando estoy seguro que ya no puedo más, Él sólo sonríe y me dice: "
¡Pedalea!




"ALUMBRA"

Hace cientos de años, había un hombre en una ciudad de Oriente. Un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida. La ciudad era muy oscura en las noches sin luna como aquella. En determinado momento, se encuentra con un amigo. EI amigo lo mira y de pronto lo reconoce. Se da cuenta de que es Guno, el ciego del pueblo entonces, le dice: ¿Que haces Guno, tú ciego, con una lámpara en la mano? Si tú no ves?

Entonces, el ciego le responde: -Yo no llevo la lámpara para ver mi camino. Yo conozco la oscuridad de las calles de memoria. Llevo la luz para que otros encuentren su camino cuando me vean a mí? No sólo es importante la luz que me sirve a mí sino también la que yo uso para que otros puedan también servirse de ella.

¿No sabes que alumbrando a otros, también me beneficio yo, pues evito que me lastimen otros que no podrían verme en la oscuridad?-

Cada uno de nosotros puede alumbrar el camino para uno y para que sea visto por otros, aunque uno aparentemente no lo necesite.

Alumbrar el camino de los otros no es tarea fácil, muchas veces en vez de alumbrar, oscurecemos mucho más el camino de los demás. ¿Cómo? A través el desaliento, la crítica, el egoísmo el desamor, el odio, el resentimiento?¡Que hermoso sería si todos ilumináramos los caminos de los demás, sin fijarnos si lo necesitan o no!. Llevar luz y no oscuridad. Si toda la gente encendiera una luz, el mundo entero estaría iluminado y brillaría día a día con mayor intensidad.

Luz, demos luz. Tenemos en Jesús el motor que enciende cualquier lámpara, la energía que permite iluminar en vez de oscurecer. Está en nosotros saber usarla. Está en nosotros ser Luz y no permitir que los demás vivan en las tinieblas.

Lucas 8:16
Nadie que enciende una luz la cubre con una vasija, ni la pone debajo de la cama, sino que la pone en un candelero para que los que entran vean la luz.
Juan 1:5
La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.
Juan 8:12
Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo;el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.




"LA FLOR"

Había una joven muy rica, que tenía todo: un hogar, un marido maravilloso, hermosos hijos, un empleo que le daba muchísimo bienestar económico, una familia unida. Lo extraño es que ella no conseguía conciliar todo eso, el trabajo y sus quehaceres le ocupaban todo el tiempo y su vida siempre estaba deficitaria en algo.

Si el trabajo le consumía tiempo, ella lo quitaba de los hijos;, si surgían problemas ella dejaba de lado al marido… Y así, las personas que ella amaba eran siempre dejadas para después.

Hasta que un día, su padre, un hombre sabio, le dio un regalo: una flor rarísima, de la cual sólo había un ejemplar en todo el mundo. Y le dijo: Hija, está flor te va a ayudar mucho, ¡más de lo que ahora te imaginas!

Tan solo tendrás que regarla y podarla de vez en cuando y, a veces, conversar un poco con ella; y ella te dará a cambio ese perfume maravilloso y esas maravillosas flores. La joven quedó muy emocionada, a fin de cuentas, la flor era de una belleza sin igual.

Pero el tiempo fue pasando, los problemas surgieron, el trabajo consumía todo su tiempo, y su vida, que continuaba confusa, no le permitía cuidar de la flor. Ella llegaba a casa, miraba la flor y las flores todavía estaban allí, no mostraban señas de flaqueza o muerte, simplemente “estaban allí”, lindas perfumadas. Entonces ella pasaba de largo.

Hasta que un día, sin más ni menos, la flor murió. Ella llegó a casa ¡y se llevó un susto! La flor estaba completamente muerta, su raíz estaba reseca, sus flores caídas y sus hojas amarillas. La joven lloró mucho, y contó a su padre lo que había ocurrido.

Su padre entonces respondió: Yo ya me imaginaba que eso ocurriría, y no te puedo dar otra flor, porque no existe otra flor igual que esa, ella era única, al igual que tus hijos, tu marido, tu familia, tus amigos. Todos son bendiciones que el Señor te dio, pero tú tienes que aprender a regarlos, podarlos y darles atención, pues igual que la flor, los sentimientos también mueren. Te acostumbraste a ver la flor siempre allí, siempre florida, siempre perfumada y te olvidaste de cuidarla.

¡Cuida a las personas que amas!

¿Y tú? ¿Vas cuidando las bendiciones que Dios te ha dado? Acuérdate siempre de la flor, pues las Bendiciones del Señor son como esa flor. Dios nos las da, pero nosotros tenemos que cuidarlas.

jueves, 25 de octubre de 2007



COMO TEMPLAR EL ACERO

Durante muchos años un herrero trabajó con ahínco, practicó la caridad, pero, a pesar de toda su dedicación, nada parecía andar bien en su vida; muy por el contrario sus problemas y sus deudas se acumulaban día a día.
Una tarde, un amigo que lo visitaba, y que sentía compasión por su situación difícil, le comentó: "Realmente es muy extraño que justamente después de haber decidido volverte un hombre temeroso de Dios, tu vida haya comenzado a empeorar. No deseo debilitar tu fe, pero a pesar de tus creencias en el mundo espiritual, nada ha mejorado".
El herrero no respondió enseguida, él ya había pensando en eso muchas veces, sin entender lo que acontecía con su vida, sin embargo, como no deseaba dejar al amigo sin respuesta, comenzó a hablar, y terminó por encontrar la explicación que buscaba. He aquí lo que dijo el herrero:
"En este taller yo recibo el acero aún sin trabajar, y debo transformarlo en espadas. ¿Sabes tú cómo se hace esto?, primero, caliento la chapa de acero a un calor infernal, hasta que se pone al rojo vivo, enseguida, sin ninguna piedad, tomo el martillo más pesado y le aplico varios golpes, hasta que la pieza adquiere la forma deseada, luego la sumerjo en un balde de agua fría, y el taller entero se llena con el ruido y el vapor, porque la pieza estalla y grita a causa del violento cambio de temperatura. Tengo que repetir este proceso hasta obtener la espada perfecta, una sola vez no es suficiente. "
El herrero hizo una larga pausa, y siguió: "A veces, el acero que llega a mis manos no logra soportar este tratamiento. El calor, los martillazos y el agua fría terminan por llenarlo de rajaduras. En ese momento, me doy cuenta de que jamás se transformará en una buena hoja de espada y entonces, simplemente lo dejo en la montaña de hierro viejo que ves a la entrada de mi herrería".
Hizo otra pausa más, y el herrero terminó: "Sé que Dios me está colocando en el fuego de las aflicciones. Acepto los martillazos que la vida me da, y a veces me siento tan frío e insensible como el agua que hace sufrir al acero. Pero la única cosa que pienso es: Dios mío, no desistas, hasta que yo consiga tomar la forma que Tú esperas de mí. Inténtalo de la manera que te parezca mejor, por el tiempo que quieras, pero nunca me pongas en la montaña de hierro viejo de las almas".

" EL Capullo"

Un hombre encontró un capullo de una mariposa y lo llevó a su casa para observar a la mariposa cuando saliera del capullo.Un día notó un pequeño orificio en el capullo, y entonces se sentó a observar por varias horas, viendo que la mariposa luchaba por poder salir. El hombre la vio que forcejeaba duramente para poder pasar su cuerpo a través del pequeño agujero, hasta que llegó un momento en el que pareció haber cesado de forcejear, pues aparentemente no progresaba en su intento. Parecía como que se había atascado.Entonces el hombre, sintiendo lástima, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera corto al lado del agujero para hacerlo más grande, y ahí fue que por fin la mariposa pudo salir del capullo.

Sin embargo, al salir la mariposa tenía el cuerpo muy hinchado y unas alas pequeñas y dobladas.El hombre continuó observando, pues esperaba que en cualquier instante, las alas se desdoblarían y crecerían lo suficiente para soportar al cuerpo, el cual se contraería al reducir lo hinchado que estaba.Ninguna de las dos situaciones sucedieron y la mariposa solamente podía arrastrarse en círculos con su cuerpecito hinchado y sus alas dobladas. Jamás logró volar.Lo que el hombre, en su bondad y apuro, no entendió fue que la restricción de la apertura del capullo y el esfuerzo de la mariposa por salir por el diminuto agujero, eran parte natural del proceso que forzaba fluídos del cuerpo de la mariposa hacia sus alas, para que alcanzacen el tamaño y fortaleza requeridos para volar.Al privar a la mariposa de la lucha, también le fue privado su desarrollo normal.

Si Dios nos permitiese progresar en todo sin obstáculos, nos convertiríamos en inválidos del alma. No podríamos crecer y ser tan fuertes como podríamos haberlo sido através del esfuerzo y la constancia.¡Cuánta verdad hay en esto!Cuantas veces hemos querido tomar el camino fácil para salir de dificultades, tomando esas tijeras y recortando el esfuerzo para encontrarnos al final un resultado insatisfactorio, y a veces desastroso.Hay dos frases bíblicas que son de gran importancia y que pueden ser aplicables a toda persona:"Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes...." (Josué 1:9) "Y también el que lucha..., no es coronado si no lucha legitimamente." (II Tim. 2:5)

El Marinero

John X se levantó del banco, arreglando su uniforme, y estudió la multitud de gente que se abría paso hacia la Gran Estación Central.
Buscó la chica cuyo corazón él conocía pero cuya cara nunca había visto, la chica de la rosa. Su interés en ella había comenzado 13 meses antes en una Biblioteca de Florida. Tomando un libro del estante, se encontró intrigado, no por las palabras del libro sino por las notas escritas en el margen.
La escritura suave reflejaba un alma pensativa y una mente brillante. En la parte del frente del libro descubrió el nombre de la dueña anterior, la señorita Hollys Maynell. Con tiempo y esfuerzo localizó su dirección. Ella vivía en Nueva York.Él le escribió una carta para presentarse y para invitarla a corresponderle. Al día siguiente, John fue enviado por barco para servir en la Segunda Guerra Mundial.
Durante un año y un mes, los dos se conocieron a través del correo, y un romance fue creciendo. John le pidió una fotografía, pero ella se negó. Ella sentía que si a él de verdad le importaba, no importaría cómo ella luciera. Cuando por fin llegó el día en que él regresaría de Europa, ellos arreglaron su primer encuentro: A las 7:00 de la tarde, en la Gran Estación Central de Nueva York: "Tú me reconocerás" ella dijo, "por la rosa roja que llevaré en la solapa". Así que a las 7 John estaba en la estación buscándola. Dejaré que el señor X les diga lo que sucedió: "Una joven mujer vino hacia mí, su figura era alta y esbelta. Su cabello rubio y rizado se encontraba detrás de sus delicadas orejas; sus ojos eran azules como flores.
Sus labios y su mentón tenían una gentil firmeza y en su traje verde pálido era como la primavera en vida. Yo comencé a caminar hacia ella sin darme cuenta que no llevaba la rosa. Mientras me movía, una pequeña y provocativa sonrisa curvó sus labios: "¿Vas por mi vía, marinero?" Murmuró ella. Casi incontrolablemente di un paso hacia ella y entonces, vi a Hollis Maynell.
Estaba parada casi directamente detrás de la chica. Una mujer de más de 50 años, con cabello grisáceo y bajo un sombrero gastado. Era más que regordeta, sus pies con gruesos tobillos descansaban en zapatos de suela baja. La chica en el traje verde se iba rápidamente. Sentí como si me partiera en dos: Mi deseo tan agudo de seguirla, y a la vez tan profundo mi anhelo por la mujer cuyo espíritu me había acompañado y apoyado. Y ahí estaba ella.
Su pálida y rolliza cara era gentil y sensible, sus ojos grises tenían un brillo cálido y amigable... No vacilé: Mis dedos apretaron la pequeña y usada copia de cuero del libro que era para identificarme con ella.
Esto no sería amor, pero sería algo preciado, algo quizá mejor que el amor, una amistad por la que había y debía estar siempre agradecido.Cuadré mis hombros, saludé y le ofrecí el libro a la mujer, aunque mientras hablaba me sentí ahogado por la amargura de mi decepción. Soy el Teniente John X, y usted debe ser la Srta. Maynell. Estoy muy contento que me pudiera conocer. ¿La puedo llevar a cenar?
La cara de la mujer se ensanchó en una sonrisa tolerante."No sé de qué se trata esto hijo" ella respondió, "pero la señorita en el traje verde que se acaba de ir me rogó que usara esta rosa en mi abrigo. Y ella dijo que si usted me invitaba a cenar yo le diría que lo está esperando en el restaurante del frente. Ella dijo que era una clase de prueba!" No es difícil de entender y admirar la sabiduría de la Srta. Maynell.
La verdadera naturaleza de un corazón se ve en su respuesta a lo no atractivo. "Dime a quien amas" escribió Houssaye, "Y te diré quién eres".Mateo 22:37Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.







Un hombre que vivía en un lugar donde había sequía, día a día le pedía a Dios que le cumpliese su mayor sueño el cual era, poder llenar un barril de agua, y meterse en el y disfrutar.
Un día, a eso de la 1:00 a.m. escuchó en la lámina de su casa como gotas de agua, efectivamente estaba lloviendo. Pero el estaba cansado y adormitado, pensó varias veces levantarse, el sueño lo vencía, hasta que al fin con fuerza de voluntad se levantó y así adormitado como estaba, colocó un barril en el canal donde caían las grandes cantidades de agua.
Al otro día este hombre se levanto feliz, pensando que al fin su sueño se cumpliría, corrió con una toalla al barril pero la sorpresa fue que este estaba vació. ¿Que fue lo que sucedió? Este hombre estaba adormitado y cuando coloco el barril lo coloco al revés y toda el agua se había desperdiciado.
Dios esta derramando grandes bendiciones sobre tu vida, pero depende de tí el no desperdiciarlas, ¿Como esta tu corazón? ábrelo y permítele a su espíritu morar en tí.
Juan 10:10yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. Efesios 3:20Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros,Santiago 1:17Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.Mateo 7:11Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?

lunes, 22 de octubre de 2007




ORACION POR LA PAZ

Juan Pablo II.


Oh Dios, Creador del universo,

que extiendes tu preocupación paternal sobre cada criatura

y que guías los eventos de la historia a la meta de la salvación;

reconocemos tu amor paternal

que a pesar de la resistencia de la humanidad y,

en un mundo dividido por la disputa y la discordia,

Tú nos haces preparar para la reconciliación.

Renueva en nosotros las maravillas de tu misericordia;

envía tu Espíritu sobre nosotros,

para que él pueda obraren la intimidad de nuestros corazones;

para que los enemigos puedan empezar a dialogar;

para que los adversarios puedan estrecharse las manos;

y para que las personas puedan encontrar entre sí la armonía.

Para que todos puedan comprometerse

en la búsqueda sincera por la verdadera paz;

para que se eliminen todas las disputas,

para que la caridad supere el odio,

para que el perdón venza el deseo de venganza.

(Día Mundial por la Paz, 1 de enero del 2002)

miércoles, 17 de octubre de 2007

La Roca


Un hombre dormía en su cabaña cuando de repente una luz iluminó la habitación y apareció Dios.

El Señor le dijo que tenía un trabajo para él y le enseñó una gran roca frente a la cabaña.
Le explicó que debía empujar la piedra con todas sus fuerzas.

El hombre hizo lo que el Señor le pidió, día tras día . Por muchos años, desde que salía el sol hasta el ocaso, el hombre empujaba la fría piedra con todas sus fuerzas... y esta no se movía. Todas las noches el hombre regresaba a su cabaña muy cansado y sintiendo que todos sus esfuerzos eran en vano

Como el hombre empezó a sentirse frustrado, Satanás decidió entrar en el juego trayendo pensamientos a su mente : "Has estado empujando esa roca por mucho tiempo, y no se ha movido" Le dio al hombre la impresión que la tarea que le había sido encomendada era imposible de realizar y que él era un fracaso Estos pensamientos incrementaron su sentimiento de frustración y desilusión "Has estado empujando esa roca por mucho tiempo, y no se ha movido".

Le dio al hombre la impresión que la tarea que le había sido encomendada era imposible de realizar y que él era un fracaso Estos pensamientos incrementaron su sentimiento de frustración y desilusión El hombre pensó en poner en práctica esto pero antes decidió elevar una oración al Señor y confesarle sus sentimientos : "Señor, he trabajado duro por mucho tiempo a tu servicio He empleado toda mi fuerza para conseguir lo que me pediste, pero aún así, no he podido mover la roca ni un milímetro ¿Qué pasa? ¿Por qué he fracasado? "

El Señor le respondió con compasión : "Querido amigo, cuando te pedí que me sirvieras y tu aceptaste, te dije que tu tarea era empujar contra la roca con todas tus fuerzas, y lo has hecho.

Nunca dije que esperaba que la movieras Tu tarea era empujar Ahora vienes a mi sin fuerzas a decirme que has fracasado, pero, ¿en realidad fracasaste? Mírate ahora, tus brazos están fuertes y musculosos, tu espalda fuerte y bronceada, tus manos callosas por la constante presión, tus piernas se han vuelto duras.

A pesar de la adversidad has crecido mucho y tus habilidades ahora son mayores que las que tuviste alguna vez Cierto, no has movido la roca, pero tu misión era ser obediente y empujar para ejercitar tu Fe en mi Eso lo has conseguido Ahora, querido amigo, Yo Moveré La Roca" Algunas veces, cuando escuchamos la palabra del Señor, tratamos de utilizar nuestro intelecto para descifrar su voluntad, cuando en realidad Dios solo nos pide obediencia y Fe en él Debemos ejercitar nuestra fe que mueve montañas, pero conscientes que es Dios quien al final logra moverlas.

Cuando todo parezca ir mal ...SOLO EMPUJA !

Cuando estés agotado por el trabajo ...SOLO EMPUJA !

Cuando la gente no se comporte de la manera que te parece que debería ...SOLO EMPUJA !

Cuando no tienes más dinero para pagar tus cuentas ...SOLO EMPUJA !

Cuando la gente simplemente no te comprende ...SOLO EMPUJA !

Cuando la gente simplemente no te comprende ... SOLO EMPUJA !

Cuando te sientas agotado y sin fuerzas ... SOLO EMPUJA !

Los verdaderos amigos son difíciles de encontrar, fáciles de querer e imposibles de olvidar!En los Momentos difíciles pide ayuda al Señor y eleva una oración a Jesús para que ilumine tu mente y guíe tus pasos.Entrega tus Miedos al Señor y pídele con una oración que Jesús te ayude a encontrar el camino que te conduzca a Él Si recibiste este mensaje, da gracias a Dios de tener a alguien que piensa en ti.

No todos tenemo Si recibiste y lees este mensaje, da gracias a Dios de tener a alguien que piensa en ti.

No todos tenemos ese privilegio .


martes, 2 de octubre de 2007

LA TIENDA DE LA VERDAD

No podía dar crédito a mis ojos, cuando

vi el nombre de la tienda: LA TIENDA DE LA VERDAD.

Así que allí vendían verdad.

La correctísima dependienta me preguntó

qué clase de verdad deseaba yo comprar:

verdad parcial o verdad plena.

Respondí que, por supuesto, verdad plena.

No quería fraudes, ni apologías, ni racionalizaciones.

Lo que deseaba era mi verdad desnuda, clara y absoluta.

La dependienta me condujo a otra sección

del establecimiento en la que se vendía

la verdad plena.

El vendedor que trabajaba en aquella sección

me miró compasivamente y me señaló la etiqueta

en la que figuraba el precio:

El precio es muy elevado, Señor”, me dijo.

¿Cuál es?”, le pregunté yo,

decidido a adquirir la verdad plena a cualquier precio.

Si usted se la lleva”, me dijo, “el precio consiste

en no tener ya descanso durante el resto de su vida”.

Salí de la tienda entristecido.

Había pensado que podría adquirir la verdad plena

a bajo precio. Aún no estoy listo para la VERDAD.

De vez en cuando ansío la paz y el descanso.

Todavía necesito engañarme un poco a mí mismo

con mis justificaciones y mis racionalizaciones.

Sigo buscando aún el refugio de mis

creencias incontestables.

Agustin Romero (SDB)


RECETA PARA UN MATRIMONIO FELIZ

Ponga a cocinar a fuego vivo

un trozo de amor. El agua de ilusiones

y esperanzas que le den más sabor.

Cuando ésta se evapora,

se le agregan cien gramos de pasión,

un miligramo apenas de locura,

dulzura y alegría a discreción.

Y cuando se disipe la fragancia de este

primer hervor, añádase complacencia

y especias de paciencia y buen humor.

Cuézase a fuego lento;

en un litro de agua y comprensión

(no poner vinagre al condimento).

Y agregarle una pizca de perdón.

Y se tendrá por fin, ya sazonado,

con un poco de sal espiritual

un plato bien servido y presentado

del menú conyugal.